domingo, 20 de febrero de 2011

locuras transitorias


Paseando por la red me he encontrado con esto.

Un buen beso sirve para bajar el estrés y la energía negativa acumulada. Estimula zonas del cerebro que liberan sustancias que provocan sensación de bienestar, eliminado además, la depresión.

Besar es una meditación sensual. No olvidemos la importancia del beso para mantener las emociones a flote.

Un buen beso puede disminuír considerablemente la ansiedad.

Los besos estimulan el sistema inmunológico del cuerpo, es decir, ayudan a proteger de enfermedades.

El beso provoca que se libere adrenalina en tu sangre, lo que hace que el aumento el ritmo cardiaco del cuerpo.

Dar besos profundos provoca un incremento de saliva que ayuda a eliminar bacterias de la boca, por lo tanto, disminuye el riesgo de sufrir caries y mal aliento.

En el arte de besar, los besos profundos y largos mejoran el tono muscular de la lengua y de los músculos faciales haciendo que tu cara luzca sana y jovial.

Recuerda que por cada beso apasionado eliminas hasta 2 calorías por minuto.

El beso es la puerta de la sensualidad y el romanticismo, por lo tanto, no olvides que si te esfuerzas en hacerlo bien, las probabilidades de un gran encuentro sexual aumentan. Sacale todo el provecho dominando el arte de besar.

Así que he pensado que es hora de cuidar la salud.

Me dan ganas de salir a la calle, parar a un desconocido y decirle ¿A qué esperas para besarme?.

jueves, 17 de febrero de 2011

cabreada como una mona


Si alguien me pregunta ¿cómo estás hoy? la primera respuesta que me viene a la cabeza es cabreada como una mona, la verdad es que no sé de donde viene la expresión o si he hecho un mix de frases hechas porque el caso es que no se me ocurre la imagen de ninguna mona cabreada, pero así lo siento y así lo digo.


¿Porqué? Porque estoy cansada, defraudada, triste, porque no existo, porque soy invisible, porque soy una imagen de un scaner, un número en un expediente, nadie, nada. Y me sublevo con gritos silenciosos.


Fulmino con la mirada al que se plante por delante diciéndome que es dios y viene a salvarme la vida. Y como lo rechazo, dios me manda hacer las maletas y largarme del paraíso, de su paraíso, que con su pan se lo coma.


Le regalo su paraíso, le regalo su salvación, y cojo mis maletas, pocas, porque no tengo nada que quiera llevarme de ahí, y me voy. Salgo en busca de mi propio hogar, del lugar donde poder descansar, de un sol que me alumbre y me caliente un poco porque de ese lugar sólo conservo el frío en los huesos, de un árbol bajo el que sestear, de pájaros que canten y babosas que se arrastren. Salgo en busca de la verdad, de la mía, no de la tuya o la del otro, de la mía, porque aún no la conozco lo suficiente y estoy cansada de palabras, de sentencias finales, de futuros imperfectos y puntos suspensivos.


Éxodo, puerta trasera, patada en el culo, pero cabeza bien alta porque podrán hundir mis palabras pero no mis sueños.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Vive con tus heridas

Me estoy leyendo un libro, lo pongo al final, y me ha llamado la atención este capítulo. Es algo que ya había escuchado pero que lo he descubierto realmente hoy.



En el fondo todo se reduce a dejar fluir y sentir el miedo, la tristeza, la angustia, los sentimientos en general, las emociones, no luchar contra ellas, no dejarse arrastrar por la marea de pensamientos que generan sino desde tu ser interior encontrar la paz al saber que están ahí pero que no te pueden hacer más daño del que tú les permitas.



La búsqueda del origen de las heridas es interminable, unas llevan a otras, puedes encontrar diferentes momentos que han alimentado esa herida o creado de una otras, pero sólo eso no basta.



Sentir, atreverse a sentir lo bueno, lo malo, lo regular, escuchar el eco que resuena en tu cuerpo, en tu mente y a la vez saberse a salvo.



Os dejo con el libro.



Te han herido de muchas maneras. Cuanto más te abras para ser curado, más descubrirás la profundidad de tus heridas. Sentirás la tentación de desanimarte, porque bajo toda herida que descubras, encontrarás otras. La búsqueda de la verdadera curación será dolorosa. Tienes que derramar aún muchas lágrimas.

Pero no tengas miedo. El simple hecho de ser más consciente de tus propias heridas te demuestra que tienes fuerza suficiente para enfrentarte a ellas.

El gran reto es vivir con la ayuda de tus heridas en vez de pensar sólo en ellas. Es mejor llorar que preocuparse, sentir tus heridas profundamente que comprenderlas, dejar que formen parte de tu silencio que hablar de ellas. La elección a la que te enfrentas constantemente es hacer que tus heridas formen parte de tu mente o de tu corazón. En tu mente puedes analizarlas, encontrar sus causas y consecuencias, y acuñar palabras para hablar y escribir sobre ellas. Pero seguro que ésta no es la fuente de tu curación. Tienes que dejar que las heridas lleguen hasta tu corazón. Ahí puedes vivirlas y descubrir que no tienen capacidad para destruirte. Tu corazón es más grande que tus heridas.

Comprender tus heridas solamente puede ser curativo cuando esta comprensión se ponga al servicio de tu corazón. No es fácil ir a tu corazón con tus heridas. Te exige que dejes de lado muchas preguntas. Tú quieres saber: "¿Porqué me hirieron? ¿Cúando? ¿Cómo? ¿Quienes?". Crees que las respuestas a estas preguntas te traeran solaz. Pero, en el mejor de los casos, te ofrecerán un cierto distanciamiento de tu propio dolor. Debes abandonar la idea de la necesidad de controlar tu propio dolor y tener confianza en el poder de curación de tu corazón. En él tus heridas pueden encontrar un lugar seguro donde ser recibidas y, una vez recibidas, perderán su poder de infligirte daño alguno y se convertirán en tierra rica para una nueva vida.

Piensa en cada herida como lo haría un niño al que ha herido un amigo. Mientras el niño chilla y dice tonterías, intentando devolverle el mal al amigo, una herida da paso a otra. Pero cuando el niño experimenta el abrazo consolador del padre o de la madre, el niño puede aguantar el dolor, puede volver a ser amigo, perdonar y reconstruir la amistad. Sé amable contigo mismo y deja que tu corazón sea un padre amoroso cuando vives con tus heridas.

La voz interior del amor. Desde la angustia a la libertad.

Henri J.M. Nouwen.

jueves, 3 de febrero de 2011

Lo que necesitáis aprender.


Mientras estemos juntos voy a enseñaros las cosas importantes de la vida, lo que todo niño debería saber.


Es imprescindible que veáis las puestas de sol y sus amaneceres, los colores, el brillo, la luz. Como hoy que había salido de casa y he vuelto a entrar para que disfrutárais el espectáculo de color más allá de los cristales de la ventana.

Más cosas fundamentales, acariciar perros y gatos pidiéndoles antes permiso. Voy a mostraros las babas de los caracoles. Os enseñaré a tener una tortuga en las manos esperando a que salga de su caparazón y a observar el cambio de estaciones en los árboles. Cómo salen las yemas, flores, hojas y después se caen para que el sol del invierno se cuele entre sus ramas y nos caliente un poquito.

Os enseñaré a gritar y a emocionaros, a animar a un equipo hasta quedaros sin voz, y a saltar en la cama sin que os caigáis.

También que la ropa es sólo ropa aunque sea de domingo y nueva.

Os enseñaré el valor de pisar los charcos con fuerza y seguir el rumbo de las gotas. A mojaros bajo la lluvia de agosto y abrigaros en la de los fríos. A buscar figuras en las nubes y descubrir que el arcoiris tiene más de 7 colores.

A encender un fósforo y tenerlo entre los dedos hasta que casi os queme.

Ha hacer música con palos, con hojas secas, a meter piedras o arroz en pequeños botes y agitarlo para oir como suena.

A silbar suavecito, improvisando, y a pleno pulmón, como quien llama a las cabras.

A soplar dientes de león después de pedir un deseo, a hacer burbujas y dejarlas marchar o explotarlas con los dedos.

El tiempo que estemos juntos lo emplearé en cosas importantes como estas, no quiero que crezcáis analfabetos y sin recursos en esta vida de relojes impacientes.

Os enseñaré a parar en mitad de las prisas porque se oye el canto de un pájaro oculto en alguna rama.

A apreciar las rosas por su belleza y por su aroma y que hay que mirar antes de oler porque si no las abejas os pueden picar en la nariz.

Os enseñaré a plantar semillas y regarlas poquito a poquito.

A poner tiritas cuando algo se rompa. Os mostraré la fuerza de las caricias y los besos ante los golpes más duros y los imaginarios.

Tengo una gran labor por delante si quiero que seáis unos chicos sabios, pero aún tengo muchos días por delante.

¿Qué más os puedo enseñar?

Se admiten sugerencias.

martes, 1 de febrero de 2011

Me regalo una gripe.


Mi cuerpo ha decidido regalarse una buena gripe. Y para asegurarse de que iba a descansar ha decidido que me lagrimeen los ojos y me moleste la luz, que me duelan lo oídos y me moleste el más mínimo ruido, que me duelan las muelas y no pueda comer nada, que me duela el cuerpo y la única posición posible sea la horizontal.


Resultado: dos días en cama sin música, tele, libros, luz ni comida.


Hoy la fiebre ya ha remitido y escribo entre lagrimillas lo que puedo.


Esta gripe me la he tomado muy diferente a otras. He decidido sentir lo que mi cuerpo me muestra y rebuscar en mi memoria momentos similares. Ésto me ha llevado a viajar a la república dominicana, me he ido al momento antes de ingresar en el hospital el año pasado, al lugar en el que di el primer beso a alguien, cada síntoma, cada manifestación me evocaba algo.


Esta noche he soñado que me examinaba, me faltaban hojas para escribir y nadie me daba ninguna. No me sabía las preguntas y sin embargo los demás tenían preguntas para sus exámenes que yo sí que sabía, y el tiempo se terminaba sabiendo que iba a suspender...


He llegado a la conclusión de que no puedo ir a medias por este mundo. Anticipación y aceptación. Prepararme bien, llevar mis hojas, no ir escasa, y si las cosas no salen bien que no sea porque dependía de la caridad de los demás. Mi vida no puede depender de los demás. Y si no sale bien aceptación, replantearme qué ha pasado y vuelta a empezar.


Me venía a la mente una mujer que conozco que no quiere salir de su rol de niña, se siente a gusto por más que sufra. Dicen que no hay peor ciego que el que no quiere ver y yo añado que no hay peor mal que aquel del que no quieres salir.

Que ustedes lo pasen bien, que yo me voy de nuevo a mi camita. Ah! no sé si será casualidad o no, pero hoy tengo revisión con el cirujano, supongo que todo influye para estar así.

miércoles, 26 de enero de 2011

envases retornables, tapas de yoplait...


Pelo sucio, poco, casi calvo, boca desdentada, gafas gruesas,

sonrisa falsa y pegajosa, palabras ladinas, atrapaniñas,

regalos con trampa, yogures amargos, envases vacíos como tu corazón.

Odio de infante, soledad desesperada e inesperada, miedo,

rechazo futuro, corazón de piedra.

Dientes de plástico, labios eléctricos, recuerdos perfectos de la imperfección.

martes, 25 de enero de 2011

Mis amigos los sentidos


"... Y ahí tenemos el primer gran indicador del bienestar humano: el contacto con el presente elimina la angustia. Somos una raza angustiada porque vivimos en la proyección del futuro. Imaginamos, exageramos, tememos. Las sombras de la noche alargan los fantasmas de nuestra ansiedad. Estamos enfermos de futuro. Y el remedio casero, que en este caso es la terapia más eficaz, es la vuelta al presente. El contacto, la realidad, la verdad. El vivir donde vivimos y estar donde estamos. Cierta proyección temporal hacia adelante y hacia atrás es indispensable y forma parte del entorno normal. Pero la preocupación malsana es la que destruye el equilibrio y arruina la vida. Hay que planear y calcular y pensar en lo que viene, sin duda alguna; pero cuanto más vivamos, sintamos, palpemos y abracemos el presente, tanto más alta será nuestra vitalidad y tanto más feliz nuestra existencia."


Mis amigos los sentidos. Carlos G. Vallés.


Estoy leyendo este libro y me está encantando.


Es la reconciliación con el cuerpo, la revalorización de los sentidos, la unificación del cuerpo, de la mente y del espíritu.


Necesitaba oirlo o verlo escrito en otros lugares y ha venido. De nuevo la vida me da lo que pido si estoy abierta y atenta.

lunes, 24 de enero de 2011

¿nacen o se hacen?


Vamos a ver, estoy que trino hoy.

Hace dos días me agrega como amiga en facebook un "señor" que yo no conocía pero que teníamos un amigo en común, así que lo agregué por dos motivos:

1- por ser amigo del otro, ya le preguntaría más adelante.
2- porque su apellido era el mismo que el de algunos primos míos y pensé que igual venía de ahí la relación.

El caso es que se me ocurre preguntarle en su muro lo típico: ¿nos conocemos de algo?

y él me responde por privado: personalmente no, pero sé lo que te gusta...

Einsss, y ¿esté que dice? ¿Irá por donde creo que está yendo?

Mi respuesta: ¿¿¿¿¿¿???????

y la suya: ... ¿dudas?

Aquí es donde ya me empecé a cabrear a base de bien... ¿que sabes lo que me gusta, que si dudo, que si...?

Mi respuesta, muy comedida para el soberano cabreo: Perdona, pero no sé de qué vas.

La suya: ... no...era una broma, tenemos un amigo en común... bla, bla, bla

Y digo yo... ¿la gente es ... o le falta algo? ¿A qué cabeza de chorlito se le ocurre entrarle así a una chica sin ver antes un poco el terreno?.

Siguiente paso: notita al amigo en común...

Último paso, borrar al gil... señor de fb.

Vamos a ver, entiendo que haya gente que utiliza fb para ligar, vale, es un medio como otro cualquiera, entiendo que puedan pensar que cualquiera que está en fb está disponible, vale, son libres de pensar, pero sigo sin entender la cortedad de mente, el no saber estar, el no ser un poquito largo.

Si echa un vistazo las fotos que encontrará serán de mis hijos, de algunas amigas y poco más.
Ninguna en bañador, bikini, o provocando mínimamente. Si mira mi estado pondrá casada.
Si mira mis comentarios verá si están subidos de tono o no....pues no, señor.

Pero si te saltas todo eso y entras a saco haciéndome sentir Julia Roberts en Pretty woman en la carrera de caballos cuando se encuentra a otro idiota que dice yo te conozco... ¿qué esperas? ¿de qué crees que me estás salvando?

Ya está. Realmente no está, releo lo que hay arriba y pienso ¿qué es lo que te ha sentado mal? ¿que sea idiota? Es su problema y no te puedes cabrear con todos los idiotas de este mundo.

No, me ha sentado mal esa prepotencia, ese dar por seguro que lo que buscaba lo iba a conseguir. Ese sentir que me trataba como si fuera nada, ese abuso de imaginación y de alguna manera de poder.

Cambiando de tercio, vamos a ser positivos y pensar ¿qué hubiera pasado si...? ¿de qué manera no me sentiría ahora así?


Si al preguntarle si lo conozco me responde que no, pero que le gustaría conocerme.
Si al preguntarle porqué me dice que me ha leído en el muro de su amigo y le parezco interesante, inteligente, diferente, ... lo que quiera, cualquier cosa menos frivolidades tipo creo que estás buena.
Si hubiera tenido un poco de tacto, de saber estar, de educación, ahora seguiría en fb y yo estaría bastante intrigada, incluso pensaría que puede ser interesante conocerlo.
Con el tiempo cada uno sabría en qué lugar quiere estar y en qué lugar está el otro.

Al final van a tener razón esos que dicen que las primeras impresiones son muy importantes.

Ahora sí, ya está. Y se me ha pasado un poco el cabreo.

domingo, 23 de enero de 2011

Un tiempo y un espacio para mí, para nosotros.


Hace unos días hablaba con alguien sobre la necesidad de encontrar un tiempo y un espacio propios.


El tiempo lógicamente es tiempo, pero el espacio puede ser algo incluso virtual, desde un mp4 que te lleva a otros lugares mientras cierras los ojos y escuchas la música, a un mini ordenador, un sillón, o un banco en el parque.


Decidí buscar ese tiempo y ese espacio y lo encontré, al menos para ese momento, fue la bañera.


Puse la música, mi fiel Noa, apagué las luces, encendí unas cuantas velas, las coloqué en una esquina de la bañera y me sumergí en un baño de espuma bien caliente.


Cerré los ojos y a disfrutar, a relajarme. No pasaron ni tres minutos cuando se acercó mi hijo pequeño, el de 3 años.


Mamá ¿qué haces?.


Me estoy bañando, le respondí.


Su mirada se quedó como adherida a las velas y dijo ¿de donde has sacado eso?


Son velas, las tenía guardadas. ¿Te gustan?


Sin dejar de mirarlas dijo: No..., me quiero bañar contigo. Y se empezó a quitar ropa.


No, no, no, hoy no, otro día sí.


Después de negociar un rato se fue triste y seguí con mi baño.



Ni dos minutos después entra su hermana, 5 añitos.


Mamá ¿qué haces?


Vaya estoy me suena, ... me estoy bañando.


¿De donde has sacado las velas?


Las tenía guardadas. ¿Te gustan?


Quiero bañarme contigo.... y se empezó a quitar la ropa.


No, no, no, no, hoy no, otro día seguro que sí.


Acabé de bañarme con una sonrisa en los labios.

Anoche preparé un baño de espuma, coloqué las velas, esta vez fuera de la bañera, volví a poner a Noa e invité a mis peques a un baño de espuma con velas y música. Fué precioso, menos relajante que otras veces pero me encantó. Yo era un pony verde con flores moradas que tenían poderes. Ella era un pony morado con estrellas blancas y poderes diversos. Luego mi cuerpo servía de mesa mientras una servía un café y el otro lo tomaba. Después eran delfines y yo una sirena.

Lo pasé en grande, fue mi momento, nuestro momento. Hemos quedado en repetir.


jueves, 20 de enero de 2011

Así es la vida.


Cada vez estoy más convencida de que la vida te da lo que le pides de corazón, otra cosa es que te lo de de la manera que tú esperas. Y es que sentido del humor no le falta.


Sigo pensando que en ocasiones se te abren puertas por las que tienes que pasar para llegar a donde sea, y ves que se han abierto, pero en otras ocasiones ocurre justamente lo contrario.


Se te cierran una a una todas las puertas, se te caen los apoyos, te engordas, enfermas, tu trabajo va de pena, tus amigos te dejan, tu pareja, si la tienes, no responde, y no sigo para no añadir más leña al fuego.


Pero finalmente todo esto está así porque tú le has pedido a la vida un cambio que no te has atrevido a hacer por ti mismo, y la vida te coloca en el lugar más incómodo del mundo para que no te quede otro remedio que moverte e ir hacia donde quieres ir.


Paradójico pero cierto al 100%.


Si lo ves así y lo vives así cualquier fracaso puede resultar la oportunidad que estabas esperando y un cúmulo de fracasos, la oportunidad de tu vida.
¡Fascinante!.
 
El blog de Francesca. Design by Exotic Mommie. Illustraion By DaPino