martes, 12 de julio de 2011

tacones lejanos

fuente: internet
Quizás no pueda añadir 3 cm a mi estatura, pero está claro que siempre podré usar tacones.

La siguiente pregunta que toca es si realmente necesito llevar esos tacones.

Si sigo anticipándome me explotará la cabeza y ¿de qué me servirán entonces los tacones?

sábado, 9 de julio de 2011

Soy


Hace poco comentaba por ahí que hay hombres que me hacen sentir mujer con una mirada, con un gesto, y es cierto, pero no es menos cierto que yo ya soy una mujer.

Mi cuerpo lo sabe, mis gestos lo saben, mi mente lo sabe pero hay algo que me impide mostrarme tal cual soy.

Hoy reclamo, me reclamo el derecho de sentirme y saberme mujer, femenina y sexi.

Hoy doy permiso a mis células para respirar sin ataduras, sin qué dirán, sin vergüenza.

Soy persona, sí, soy humana, sí, pero también soy mujer.

Con tacones o descalza, con el pelo recogido o suelto, con vestido o pantalones, con maquillaje o con la cara lavada, con dulzura o con rabia, con sentido del humor o con timidez, ante todo, soy mujer.

viernes, 8 de julio de 2011

El derecho de soñar



Hoy me aplico el derecho de soñar,
soñar que cada día cuando me levanto pienso "qué afortunada soy",
que voy a poder ver crecer a mis hijos sanos, felices  y unidos,
que mi alma está llena de "eso", cada cual le llame como prefiera,
que yo soy parte de ti y de él y de ella y todos forman parte de mí,
que cuando te miro, realmente te veo y puedo quererte en lo bueno y en lo malo,
que cuando me miras, porque me miras, me ves y me quieres en lo bueno y en lo malo,
que no existe bueno ni malo, sino un abanico de posibilidades.

Hoy voy a soñar que existe un espacio donde me recargo de energía y vitalidad,
donde me siento más yo, donde comprendo más las cosas, donde me encuentro plenamente contigo y con el de más allá.

Hoy soñaré, y mañana cuando me despierte... también.

jueves, 7 de julio de 2011

De la A a la Z


Aunque me haya gustado la lectura siempre me he considerado más de ciencias que de letras y nunca me he parado a pensar si las palabras que tenemos son suficientes para expresarnos o no.

Me he dado cuenta que en el diccionario faltan definiciones, en concreto una, la que define nuestra relación. 

No somos familia, no somos amantes, no somos amigos, no somos conocidos, somos un poco de todo eso y mucho más, y a veces no somos nada de eso.

Y digo nuestra relación, expresión que antes me hubiera parecido un poco obscena, porque es nuestra, la tuya conmigo y la mía contigo. Yo no tengo otra que se le parezca y para mí no es importante si tú tienes más igual que esta. 

Yo no sé definir quien eres tú para mí. Y no sé definir quien soy yo para ti.

Me toca inventar un concepto, una palabra, una imagen a la que pueda recurrir cuando piense en nosotros como conjunto. 

Creo que las palabras se inventaron para darnos seguridad, el hecho de poder poner límites a algo hace que de alguna manera podamos aprehenderlo.

Y hoy necesito algo de seguridad en todo este caos. 

miércoles, 6 de julio de 2011

Llego tarde, llego tarde.

fuente: internet

Siempre he pensado que mi niñez se prolongó mucho más de lo que suelen hacerlo las demás, aunque fui una niña madura para mi edad.

El tiempo pasó y crecí, quiero decir que cumplí años, y puedo asegurar que he sido una adulta muy niña para mi edad.

Ahora creo que estoy creciendo, digo creo porque no sé cuando uno tiene plena consciencia de ser adulto de verdad, si es que eso existe.

Y el crecer, el acercar mi edad cronológica a mi edad emocional, ha hecho que note más la distancia que me separa con mi entorno más inmediato.

Un buen día me convertí en madre, de dos hijos biológicos y de otro que sólo me lleva un año. No quiero ser madre de quien no he parido. No quiero tener un adolescente que piensa que nací para amargarle su vida, y a día de hoy no encuentro la manera de cambiarlo.

Atrapada en un reloj imaginario, en un tic-tac resonante y asonante, donde crezco y decrezco en función de lo que me alimento.

Un conejo con sombrero que repite: llego tarde, llego tarde, ... y realmente no sé a donde voy.

Sé que no me despertaré del sueño y si lo hago ya no lo recordaré.

Encerrada, enmarañada, con collar de chimenea y camisa en forma de casa.

Que alguien invente el viaje en el tiempo, ¡pero ya!.

Sin embargo, dudo que volviese atrás, cualquier tiempo pasado no siempre fue mejor.

lunes, 4 de julio de 2011

Hounddog



Acabo de ver Hounddog pero tengo que verla de nuevo porque la primera vez ha sido realmente impactante.

En mi caso toca algunas fibras sensibles, bastantes, y va a ser difícil verla pero tiene tantos detalles impresionantes que merece la pena.

La película está subtitulada en español así que se puede seguir bien. La actuación de la niña, con 12 años que tiene en la película, es impecable, te hace meterte de lleno en su papel y ha habido momentos en los que podía sentir lo mismo pero otros en los que me resultaba durísimo pensar lo que tenía que pasar por su cabeza, por su corazón.

Me quedo con el amigo negro, quiero tener uno así, bueno, de alguna manera creo que ya tengo uno así, aunque no es lo mismo. Sabiduría en cada poro de su piel, sentimiento, pasión.

El grito del que hablaba en la entrada anterior se parece bastante al de ella, pero para eso hay que ver la película. Me ha hecho pensar en qué nos pasa cuando reprimimos aquello que lo natural sería echarlo fuera y no lo sacamos,  y permanecemos inmutables, impecables, perfectas. Pero eso es otro tema.

Me ha hecho recordar el silencio de los niños. No siempren cuentan todo, de hecho lo realmente duro no lo cuentan y hay que estar atentos para no abandonarlos cuando más nos necesitan, que suele ser cuando callan. Me ha recordado que yo también me callé en ocasiones.

Ha tocado el tema de la traición entre amigos, el no ser nada, el permitir que te pisen, no por lo que eres sino por lo que transmites que eres.

Muchas cosas más que tendré un pelín más claras cuando la vea de nuevo.

Espero que os guste.

viernes, 1 de julio de 2011

Liberación

Fuente: Internet

Dejar libre al subconsciente, rendirte ante lo que tu cuerpo pide, acallar la mente, 

... yo, yo, YOOO, pegar patadas a un lienzo, sacar la rabia contenida, retenida, 

....gritar, gritar, GRITAAAAARRRRR......

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Mirar unos ojos, sentirme en casa, sentirme a salvo.

Todo está bien, tranquila, regresa sin la carga que llevabas.
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A veces las palabras no alcanzan para describir momentos.

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viernes, 24 de junio de 2011

quieta parada?



Si tuviera que representar en una gráfica mis estados de ánimo se parecerían mucho a las montañas que dibujan los niños, a los dientes de sierra, o quizás sería aún más similar al electrocardiograma de los hospitales de las películas, una línea base y unos picos altos.

Mi estado general es bajo, muy bajo, estoy en un momento en el que si algo parece que puede salir mal, no te preocupes, saldrá peor. Tengo una sensación de "quédate quieta y no lo fastidies más", impresionante. Y en mitad de mi vacío aparecen sucesos aislados que me llevan a la cumbre, me hacen olvidar el día a día y me transportan al paraíso (bueno, bien, un poco exagerada pero al fin y al cabo es una forma de contarlo).

Hay varias cosas que he aprendido en este tiempo atrás e intento aunarlas de alguna manera para poder salir de este estado.

Una es que todo pasa, que nuestra vida es cíclica, que puedes estar arriba y algún día estarás abajo y viceversa, pero nada es permanente, por suerte. Ahora estoy abajo pero sé que saldré de esta.

Otra es que la inmovilidad me mata, la forma de solucionar las cosas que en mi caso sale bien es la acción no es la inmovilidad pero lo que me pide el cuerpo es quedarme quieta. Si me quedo quieta dejo mi destino en manos del idem o de los demás, pero no soy yo la que lo construyo y eso no suele empeorar las cosas.

La tercera cosa que he aprendido que tiendo a meterme en juegos imposibles como el de ahora, mi cuerpo me pide quedarme quieta, parada, callada y mi experiencia me dice que eso sólo me empeora. Trampas, soy especialista en trampas, pero por suerte ya las voy distinguiendo.

Otra cosa que he aprendido es que cuando uno decide hacer algo, el resultado puede ser una auténtica catástrofe pero la decisión estuvo bien tomada porque en ese momento cada uno elige lo mejor que podía elegir o que sabía elegir y aunque ahora lo hiciera de otra manera porque sabe más cosas la decisión era previa a este momento.

Ayer hablando con una amiga me decía que ella llegó a la misma conclusión en Port Aventura. Tenían que elegir en qué fila ponerse para entrar a algún sitio o coger entradas, y se decidieron una. Al cabo del rato vieron que era la otra la que corría más, pero eso lo supieron después de elegir, no antes. Es una decisión intrascendente pero hay otras más importantes y ocurre lo mismo.

Y eso es todo por el momento.

jueves, 16 de junio de 2011

Y ahora?



Hoy en el trabajo faltaba uno de los jefes, con el que más he trabajado desde hace varios años, y no he podido evitar escuchar una conversación que ha tenido con otro cuando ha regresado. Hablaban de médicos, de seguros médicos, de operación, de tener que esperar 8 meses, de que antes van los casos de cáncer, de aparato digestivo, de recuperación lenta y operación complicada...

Y enseguida me he quedado preocupada, ¿operación? ¿aparato digestivo? ¿recuperación lenta? todo eso me suena demasiado. Mi primer impulso ha sido... Oh Dios mío, qué le pasa, ¿está enfermo? ¿lo tienen que operar? si puedo hablaré con él y le preguntaré qué tal va y cómo lo lleva.

Esto ha durado unos 5 minutos, al cabo de 5 minutos me ha venido a la cabeza que en los 8 meses de baja no me llamó una sóla vez, ni un correo electrónico, ni un qué tal. Ni cuando estuve ingresada 3 semanas en el hospital, ni cuando me operaron, ni cuando me dieron el diagnótico de tumor, ni nada de nada.

Y he empezado a recordar que desde que he regresado y especialmente ahora en verano no me está encargando ningún trabajo, intuyo que porque otro jefe les ha dicho a los demás que este año me dejen un poco tranquila (mi trabajo en verano puede ser bastante duro). Pero eso le ha debido cabrear y me ha dejado de hablar, únicamente me contesta a algunas de las cosas que pregunto mientras enarca las cejas en plan "y tú que quieres?".

Me sigue dando pena pero ahora está la cosa entre pena y rabia y no puedo evitarlo.

miércoles, 15 de junio de 2011

Los sueños... sueños son...



Hace poco me despedí de él, me dijo que soñaría con el entorno, lo que no me dijo es que soñaría con él.

Aparece en mitad de mi sueño como lo haría cualquier amigo, sin brusquedad, y simplemente hablamos, de nada transcendente, creo, pero veo que estoy a gusto y él también.

Igualmente está en medio de otros sueños pero no lo veo, sin embargo sí que siento que está ahí. 

Supongo que poco a poco volveré a no recordar ni siquiera si he soñado algo, pero mientras tanto lo siento a mi lado y estoy bien.

No quiero pensar si él habrá soñado algún día conmigo... vaya, ya lo he pensado.

 
El blog de Francesca. Design by Exotic Mommie. Illustraion By DaPino