
martes, 31 de agosto de 2010
proyectos

jueves, 26 de agosto de 2010
¿quien soy?

viernes, 13 de agosto de 2010
Todo me da igual

El espejo

jueves, 12 de agosto de 2010
Energía y fuerza

domingo, 8 de agosto de 2010
De nuevo caperucita
foto sacada de internet¿Quién dijo que la abuelita ya no estaba?. ¿Quién dijo que los cuentos no existen?
Dicen que la abuelita es sabia, que le puedes preguntar cosas, que es tierna pero no se anda con tonterías, así que yo me he ido en busca de la abuelita.
Cuando la conoces lo primero que hace es contarte un cuento lleno de imaginación, es su primer regalo, mientras la escuchas imágenes fantásticas, luces de colores, mundos diferentes pasan por delante de ti, y te encuentras inmersa en su mundo de fantasía.
A mí en su cuento me llevó por una casa donde al bajar las escaleras una puerta semiabierta mostraba una habitación de color rosa, pude entrar pero lo dejé para otra mejor ocasión, tenía algunas cosas de las que hablar con ella.
De lo que hablamos y lo que comentamos, eso queda de momento en mi intimidad.
Lo bueno de la abuelita es que cuando te vas a casa descubres a la mañana siguiente que en tu bolso hay unas gafas nuevas aunque de usar y tirar, es otro de sus regalos. Con algo de sorpresa me las puse y salí a contemplar la naturaleza que me rodeaba. ¡Qué regalazo!
A primera vista todo parece igual pero cuando te detienes y observas los detalles descubres la vida que pasa delante de ti y normalmente no aprecias.
Yo pude disfrutar de los colores de las hojas, de los frutos, la armonía de cada planta.
Pude ver, no una hormiga corriendo sino todo un conjunto yendo, viniendo, cada una con su ruta. Todas de un sólo vistazo.
Observé el volumen de la copa de los árboles, las hojas de delante, las del medio y las de atrás dibujando un espacio.
Me maravillé con la textura de los troncos, de las hierbas.
Pude ver con los ojos de un artista.
Y todo ello resultó ser el mayor canto a la vida escuchado nunca.
Ahora entiendo porqué caperucita iba a ver a su abuelita cada día, aunque para ello tuviera que pasar el bosque y enfrentarse al lobo.
Gracias abuelita, algún día te iré a ver de nuevo, se me ha hecho muy corta esta visita y tenemos mucho de lo que hablar.
viernes, 30 de julio de 2010
"un ramito de violetas"
No quiero ser Cecilia, no quiero soñar para despertar con pesadillas.
Hoy, con pena, cierro los comentarios anónimos del Blog.
miércoles, 21 de julio de 2010
Sublimación inversa

domingo, 18 de julio de 2010
ya sé quien soy
Enciendo velas en la madrugada,
voy desojando flores en mi almohada,
mirando al techo me dejo llevar a otra realidad.
Y observo el sol que entra por mi ventana,
que me despeja y renueva mis ganas,
miro al espejo y me pegunto que me espera fuera.
Y siento todo tan brillante y tan magnético,
nada ni nadie puede hacer que me derrumbe hoy
que tiemble el suelo que allá voy,
pisando fuerte y sin reloj
Tengo una sonrisa para regalarte,
tengo mil cartas de amor, y tengo
todo el tiempo que perdí sin ver el sol.
Tengo mil historias que quiero
contarte escondidas en mi voz.
No quiero dejar nada por sentir,
ya sé quien soy.
Y salgo a pasear entre la gente,
y juego a imaginar de donde vienen,
y me enamoro de cada rincón
dejando al corazón volar.
Y extiendo la ciudad mirando al frente,
esta mañana el mundo es diferente,
descubro tantas cosas que no vi por no quererme…
Y siento todo tan brillante y tan magnético,
nada ni nadie puede hacer que me derrumbe
hoy que tiemble el suelo que allá voy,
pisando fuerte y sin reloj.
Tengo una sonrisa para regalarte,
tengo mil cartas de amor, y tengo
todo el tiempo que perdí sin ver el sol.
Tengo mil historias que quiero
contarte escondidas en mi voz.
No quiero dejar nada por sentir,
ya sé quien soy.
Y al fin se que amanece y me respira la mañana,
deshacer las vendas que ocultaban mi mirada,
no quiero que la prisa me obligue a no ver nada,
por fin la lluvia me toca…
Tengo una sonrisa para regalarte,
tengo mil cartas de amor, y tengo
todo el tiempo que perdí sin ver el sol.
Tengo mil historias que quiero
contarte escondidas en mi voz.
No quiero dejar nada por sentir,
ya sé quien soy.
Y al final me encuentro
Busco, me busco y me busco y al final me encuentro...
Soy una montaña rusa que sube, que baja, que ríe, que calla, confusa, me dejo llevar por lo que los días me quieran mostrar.
