martes, 12 de abril de 2011

Impetu desatado


Rara vez me meto en problemas, o al menos conscientemente. Procuro evitarlos, salir con mayor o menor elegancia del asunto, etc. Pero hay algo que me sobrepasa y es pensar que se está haciendo una injusticia, que hay un abuso de poder, que si yo callo consiento, y en esos casos no hay fuerza de la naturaleza capaz de callarme.

Procuro no ser hiriente, procuro no ser grosera, pero desde luego procuro que no ocurra lo que pienso va a ocurrir. Y esto que parece tan loable hace que me convierta en abanderada de causas perdidas, en la recibebofetones por todas partes, en la que habla cuando los demás callan hasta el/la interesado/a y acabo preguntándome si ese afán por defenderlos es por ellos o es por mí.


El otro día hervía por dentro. Me junté con mi manada, y la verdad fue reunirnos y no sé que me pasó que por primera vez quería irme de ahí, mientras todas hablaban sentadas yo me tumbé pensando que quizás con suerte podría pasar mejor así el rato.

Poco a poco empecé a sentir como un vértigo, como quien está agarrado a un poste que gira a 200.000 rpm y sabes que si te sueltas acabarás estampada contra la pared. Sin saber porqué, la rabia se fue apoderando de mí y no sé si lo uno llevó a otro o lo otro a lo uno pero me vi defendiendo una causa perdida, luchando contra proyecciones absurdas de otros, capaz e incapaz a la vez de parar.


Defendiendo el derecho de ella de obrar según su criterio y posiblemente el mío de la libertad personal.

Personalmente creo que nadie nos embarcamos en acciones que no tienen que ver con nosotros de alguna manera.
Me ví acusando a una supuesta democracia de ser una dictadura de la mayoría. Y por primera vez en mucho tiempo (en mi vida tal vez) sentí ganas de pegarme con alguien.

Luego poco a poco todo pasó. Acabé agotada física y mentalmente, como si me hubieran dado una paliza.
Ésto, que no lo recomiendo a nadie, sólo tiene buen final cuando se hace con la gente adecuada, que sabe donde estás y porqué haces lo que haces.

Chapó por ellos/as, por algo son mi manada.


Luego me enteré que a esa hora más o menos había habido un terremoto a 60 km de distancia y me dió por pensar que dado que a veces me siento más loba que humana quizás lo que me pasó es que de alguna manera lo estaba presintiendo... bueno, ¿porqué no? ;o)


El objeto de mis ataques me dijo que se notaba a mi alrededor como si estuviera llena de adrenalina, y es que hasta las balsas de aceite acaban desbordadas.

lunes, 11 de abril de 2011

picores y otras sensaciones.

Llevo unos días sin escribir, en parte por falta de tiempo y por otra parte por falta de motivación.

Y es que hay temporadas en las que una está más cara a la galería y contaría cualquier cosa y otras, como ahora, son de introspección, donde hay un gran calado pero todavía no hay forma de sacar nada afuera.

Si a estos días añadimos la varicela del peque, que está plagado de ronchas, la alergia de la mamá, que ya estoy hasta con picores en la lengua y paladar, no digo nada de la nariz y los ojos, ¿para qué?, pues ¿qué más se puede pedir?

Sin embargo en todo este mar de picores, ronchas, rojeces y mucosidades se está fraguando algo que ya saldrá cuando quiera.

Como cosa positiva, y no digo que en todo lo anterior no haya cosas positivas, que las hay, está aflorando mi faceta fotográfica. Siempre me ha encantado la fotografía, hace años hice un minicursillo y me gustó mucho, y ahora me he comprado una cámara que todavía no sé manejar muy bien y me lanzo de vez en cuando a la calle a ver lo que pillo, nunca mejor dicho.

Estoy llegando a un punto en el que ya no veo situaciones, veo posibles fotos, encuadres, tonalidades, ... es una especie de obsesión pero me encanta. En cuanto pueda me lanzo a aprender más cosillas.

La fotografía me sirve para ser una observadora de mí misma. Hay veces que me sorprenden las fotos que hago, lo que veo, cómo lo veo, no digo que sean buenas o malas, pero sí que la foto habla de mí y de mi forma de ver la vida.

martes, 5 de abril de 2011

Algo vibrante


Llevo unos días que no escribo, pero este video no lo puedo dejar pasar, me parece una preciosidad. Va por ustedes!

miércoles, 30 de marzo de 2011

Ser y saber que se es

Desnudo Edward Weston


No es lo mismo estar que estar sabiendo que estás.

Por poner un ejemplo, siempre me ha dado verguenza que me vieran desnuda, médicos, en un vestuario femenino, mis padres ... Cuando era pequeña procuraba taparme todo lo que podía, hacía malabares para ir a la ducha en los vestuarios del cole sin que nadie pudiese ver más allá de las rodillas o me ponía histérica si me tenían que poner una inyección, hablo de bastante pequeña.


Sin embargo un buen día me di cuenta de que llamaba más la atención de los demás tratando de ocultarme que si me mostraba. Poco a poco fui dejando toallas a un lado, equilibrismos a otros y pude vestirme y desnudarme sin problemas, ir a exámenes médicos y aparentar no pasarlo mal.

Aprendí a estar desnuda, esa es la palabra posiblemente, pero realmente había puesto una pantalla delante de mí, un biombo invisible que me decía que nadie podía verme, que no se fijaban en mí.

Mostraba mi cuerpo como quien se muestra vestido pues negaba inconscientemente mi desnudez.

Ayer tuve que ponerme en ropa interior, como otras tantas veces, pero de repente el biombo imaginario se cayó, y fui consciente de mi pseudo desnudez. Estaba tan sólo mi cuerpo y yo.

La sensación fue tremenda, por primera vez en mi vida me mostré, con pudor, sin exhibiccionismo, pero sin vergüenza, no necesité de tapaderas o imágenes que me protegieran.

La sensación al salir de la consulta fue de ligereza, me miré a un espejo y no me reconocía, mi cara estaba luminosa, mis ojos emanaban paz. Y me eché a llorar.

Se están cayendo los ladrillos que cubren mi cuerpo, mi mente, mi espíritu. A veces con más estrépito, otras suavemente
, con delicadeza y ternura, como ayer.

lunes, 28 de marzo de 2011

Mi coche y yo



Comprarme coche ha sido lo mejor que me ha pasado, bueno, el coche lo compré hace ya 5 años, pero las prestaciones del coche han aumentado ligeramente.

Mi coche es el momento que me regalo cada día para estar conmigo. No me puedo ir aunque me esté moviendo, no me puedo distraer pero al conducir mi mente vuela hacia cosas bonitas. Mi coche me proporciona tiempo para pensar, para soñar, para sentir.

Pienso en las cosas que me preocupan, en las pequeñas cosas del día a día o en lo curioso que fue el día anterior.

En él me anticipo a lo que va a pasar cuando me dirijo a algún lugar y sueño con inicios y finales que no tienen porqué cumplirse, eso es lo de menos.

Mi coche ha sido el primer lugar donde he podido gritar de emoción porque así lo he decidido. Es el espacio que me libera.

En mi coche mi cuerpo se suelta y empiezo a sentir cosas mientras conduzco.

Cuando estoy con alguna emoción fuerte lo primero que empiezo a notar es la boca, siento una necesidad imperiosa de morder algo, de besar con pasión, de que me muerdan los labios.


Necesidad de llenar vacíos.

Al poco son mis orejas y mi cuello, quizás algún fantasma está detrás de mí y me acaricia entre cambio de marcha y frenada. Hormigueos, cosquillas, ...

Si no pongo freno a esto, ¿porqué lo iba a frenar si es mi momento?, continúa el corazón, pom-pom, pom-pom, pom-pom-pom.... parece que se anima por momentos.

Y puedo seguir por la tripa y más abajo, todo esto mientras conduzco.

En mi coche he descubierto que las axilas son una fuente de sensaciones, sí, las axilas... Ufff!. Simplemente conduciendo.

Es una suerte que las mujeres podamos hacer varias cosas a la vez y pueda seguir al volante sin peligro para nadie.

Al principio me preocupaba, aunque poco, pero he descubierto que a una amiga le pasa parecido.

Por suerte aunque me toca renovar el seguro del coche creo que esta nueva prestación no aumenta el precio, de hecho estoy segura que aunque se lo contara ni se lo creerían.

Estoy deseando volver a conducir mañana para ir a trabajar.

domingo, 27 de marzo de 2011

Llegó la primaaatttchis


Estaba ya tardando y finalmente ha llegado. Mi famosa alergia al platanero.

De momento se ha presentado más tarde de lo normal y menos virulenta aunque ya tenga los ojos hinchados y llorosos, la nariz con moquita y estornude cada dos por tres. Atchiss! Uy! perdón.

Cosas que me impiden hacer la alergia:

- ir a trabajar con normalidad. Generalmente acabo en urgencias y de baja.

- irme en semana santa por ahí. Suelen coincidir fechas y a esas alturas yo no puedo coger el coche para salir a ningún sitio y el que me acompaña no conduce.

- salir con los niños fuera de casa. Mi ciudad está plagada de plataneros y cada carretera nueva, cada barrio nuevo lo superpueblan de más plataneros. Creo que los insectos voladores deben morir mientras tratan de volar entre tanto polen que se mueve y los aplasta.

- sentirme normal. Un mes, mes y medio al año estoy fastidiada sí o sí, y hay años que sólo me queda esperar a que pase pronto porque no reacciono ante ningún medicamento.

- Leer, ver la tele, ordenador, cualquier cosa que necesite la vista o el olfato, o incluso las manos que están continuamente con el pañuelo.

Ya sólo falta un mes, más o menos, para que pase, mientras tanto pediré para que llueva y arrastre el polen hacia el suelo y las alcantarillas. Si es necesario sacaré en procesión por el pasillo de mi casa a algún santo para pedirle el favor de la lluviaaaaatttchis.

lunes, 21 de marzo de 2011

El maltrato "sutil"



La verdadera belleza es una actitud y eres increíblemente preciosa cuando eres auténtica.

Ojalá sepamos transmitir esto a nuestros niños, a nuestras parejas, a nuestras vecinas y compañeras de trabajo, a nuestras amigas bloggeras y a todas aquellas personas que en algún momento sintieron que necesitaban de cosas externas para ser bellas. Me incluyo.

domingo, 20 de marzo de 2011

De un año a esta parte


Anoche descubrí que soy otra persona, que de manera sutil he ido cambiando y no soy la que era.

Me senté en la televisión y me puse a hacer zapping, 5 minutos recorriendo todas las cadenas...antes esto hubiera sido impensable, casi cualquier cosa me parecía bien. Al final me detuve en una cadena donde echaban una película, las horas.

Hace un tiempo la ví en el cine y me pareció una de las peores películas que había visto, incongruente, horrible, una pérdida de tiempo. Anoche algo me debió de llamar la atención porque decidí verla aunque ya estaba empezada y me pareció una maravilla.

Entendía a Virginia Wolf y a las otras dos protagonistas. Sus vidas no me escandalizaban, esa es la palabra, no hace mucho me escandalizó de alguna manera esta película porque no llegué a entenderla.

Ayer, a pesar de no verla completa la disfruté, me deleitaba en cada palabra y situación.

Virginia Wolf está en un pueblo retirada porque en la ciudad había tratado de suicidarse dos veces, pensaron que el campo le sentaría bien, pero ella se moría por dentro en ese pueblo, quería volver a la ciudad. Hubo un momento en el que ella lo dice, quiero volver... y le recuerdan que allí es donde trató de quitarse la vida y su respuesta me impacta "entre la muerte y este sitio, elijo la muerte".

Y es que hay vidas que no son vidas y te llevan a una muerte de los sentidos y los sentimientos.

Creo que ella cuando decía elijo la muerte realmente estaba diciendo elijo la vida, elijo sentir, elijo ser yo aunque sé que mi yo me va a llevar a hacer locuras irremediables.

Creo que la voy a volver a ver, esta vez entera, me quedé con las ganas.

Y volviendo a mi cambio, una vez que descubres que has cambiado y que tu vida está formada por las decisiones que otra tú tomo en otro tiempo es complicado ver si esas decisiones sirven ahora en tu vida. Parece que lo lógico sería intentar empezar de cero, mandar todo a la porra y comenzar a tomar tus propias decisiones.

Sin embargo hay otra cosa que me he dado cuenta, al cambiar yo y mis circunstancias, la gente que me rodea, de alguna manera, también está cambiando. Por lo tanto esa decisión que en su momento fue acertada y ahora sería el mismo caos se convierte en una opción más.

Por cierto, ayer hizo un año de mi operación, del principal motivo de cambio en mi vida.

Momento a partir del cual pensé que vivir como lo estaba haciendo era morir en vida. Momento en el cual se da la posibilidad de morir realmente y me abre la posibilidad de vivir.

Celebro un año después este cambio, mi vuelta a la vida.

jueves, 17 de marzo de 2011

La ola invisible.


Sin duda alguna son momentos de magia, y entiendo por magia aquellas cosas que puedo ver pero no puedo entender.


Al mismo tiempo que se revuelven las personas contra sus líderes opresivos, se producen tremendos terremotos y maremotos que asolan la tierra, y muchas otras cosas de las que no somos conscientes. Hay una revolución de la tierra y sus habitantes ¿Quién puede decir que son sucesos independientes?


En mi manada está pasando algo igual, pura magia. Como cuando una ola gigante se acerca a la tierra y va levantando el agua a su paso, así estamos todas. La gota de aquí es independiente de la de allá pero todas están afectadas por la misma ola.

Estamos revueltas por una cosa o por otra, muy movidas, pero no estamos mal. Estamos reviviendo momentos antiguos, poniendo nombre a situaciones pasadas que se han anclado en la raíz más profunda de nuestro ser y, a día de hoy, condicionan los aspectos más diversos de nuestra vida.
Nuestros cuerpos se rebelan.
Hay una que ve pasar entre sus ojos y sus gafas la película de horror de su niñez, casi 24 horas al día. Otra conecta con aquel sentimiento de inferioridad y le hace sentirse nada. A otra le afecta el juicio que se hace sobre ella o cualquier otra. Y así, suma y sigue, hasta llegar a 8.

En mi caso mi cuerpo se ha independizado de mí y ha decidido temblar por debajo de mi piel. Mi mente está continuamente alerta como si algo me fuera a pasar en cualquier momento aunque sé que no es así. El miedo, el terror, se ha apoderado de mis músculos y tendones dejándolos rígidos por momentos. Y realmente no hay una causa "real" que haya desencadenado eso.


Hay una sensación de terror y culpa mezcladas o de culpa y terror, causa-efecto, que se ha quedado fijada en mi persona pero he decidido no luchar contra ella.


No voy a desear con todas mis fuerzas que se vaya, no voy a volverme loca pensando qué narices me pasa, no voy a pensar que es injusto estar así, simplemente voy a vivirlo como parte de un proceso.


Soy parte de la ola que nos arrastra a todas y que nos va sacudiendo una a una.
En el instante en que fui consciente de lo que les ocurría a las demás supe que pronto llegaría mi momento. Sin poder hacer nada por evitarlo he sido arrebatada de la realidad, como si yo hubiera decidido cuando sucedería. Y de hecho seguro que he sido yo la que he decidido que ocurra y he escogido el momento más oportuno.


Por otra parte estoy serena, me dedico a recordar momentos en los que me sentí así y los reconozco. Es una sensación familiar, la culpabilidad y el miedo. Recuerdo los momentos que rodearon mi primera tesis fallida, todo el curso de COU, profesores de BUP, vecinas a los 7-8 años, mi hermano siendo más niña, pero no recuerdo cuando empezó esa sensación.


Creo que me ha acompañado toda mi vida y se ha integrado en mis células.


Ahora sale porque supongo que es el momento de ponerle nombre, de distinguirla. Porque los movimientos surgen cuando algo ha estado reprimido durante demasiado tiempo y de alguna forma te niegas a seguir tapando. Supongo que cuanto más tiempo o con más intensidad se ha reprimido, más violento es el ataque, en mi cuerpo, en la tierra, en el mundo.


¿Quién puede decir que son cosas diferentes?


Diferentes son las consecuencias. En mi caso no hay muertos, mutilados, huérfanos. La violencia de mi seismo es infinitamente menor pero no puedo dudar de su existencia sólo porque no sea visible al exterior.


Y esa ola que se ha generado y envuelve a mi manada, tiene que tener efectos también en las personas cercanas, no puede ser de otra manera.
Esta experiencia me recuerda al momento en el que se sincronizan las reglas de las mujeres que comienzan a vivir juntas, unas se adelantan, otras se retrasan pero al final todas las mujeres de un mismo lugar acaban sincronizando sus ritmos.
Supongo que de la misma manera debe ocurrir cuando vives algo intenso a lo largo del tiempo.
Me viene una palabra a la mente, energía.


De la misma manera que yo supe que estaba a punto de pasar algo, todas sabremos cuando finalizará pues veremos el romper de la ola y el generar espuma de las otras.


Coincidimos todas en aspectos como que no son sensaciones agradables pero que dejamos que estén ahí y nos muestren lo que quieran. No luchamos contra ellas, las sentimos, vivimos con ellas, pero no nos hunden como en tiempos no muy lejanos lo hicieron.


Siento que es una forma de curación interna, no definitiva, pero sí una manera de aprender a vivir con nosotras mismas. Permitirnos sentir, lo bueno, lo malo, lo regular sin ponerle calificativo, simplemente como una sensación más, ni buena ni mala.


Me permito vivir esto, dejo que mi cuerpo tiemble, que se agote por estar alerta 24 horas al día durante muchos días, me permito el no poder dormir, el que mi cuerpo se revuelva sin motivo aparente y aprendo de ello.

jueves, 10 de marzo de 2011

Premio y cuestiones personales



Naar a tenido a bien dejarme un premio en su blog caminando y yo estoy encantada, mil gracias Naar, y más cuando su blog para mí es muy especial porque tiene sentido del humor, habla de sus sentimientos, de las cosas del día a día... en definitiva es una gran mujer y me encanta que nos regale su blog.

Este premio conlleva obligaciones que son:
1- Colocar la foto del premio
2- tunear la foto y colocar la versión tuya.
3- Decir 7 cosas personales.
4- Dar el premio a otras personas, las que queráis.
Así que aquí pongo el dibujo que cambié y es que si puedo elegir prefiero ver las cosas de color de rosa, o ver el lado positivo, aunque no siempre lo consiga:


Hay que dar el premio a otras personas así que yo le paso el premio a :
- Luz y su blog luz serena : acaba de comenzar, en este momento sólo lleva una entrada pero ella ya es conocida de este blog y me encanta cuando comenta aquí o en otro lugar. Luz esto es para que te animes a continuar, tu blog promete, te lo aseguro.
- Relatos conjuntos: por haber conseguido unir a diferentes blogeros en un objetivo común. Escribir sobre un mismo motivo, según lo que a cada uno le inspira, y está genial. Muy buena idea Goyo.
- A Logan y Lory con Paralelo ADN:Son dos hermanas gemelas que escriben en este blog y siempre tienen entradas muy interesantes, con buen criterio y gusto. Un placer leeros.
- A Nicolás con sinlatidos: un blog tierno que siempre te saca una sonrisa, historias con buen gusto y bien escrito. Gracias Nicolás por tu blog.
Y los demás que quería nominar ya tienen premio así que de momento aquí me quedo, seguro que hay alguno que se me queda en el tintero pero... para la próxima vez.
Aparte de tunear la foto del premio hay que escribir 7 cosas personales así que allá van:
1-Suelo ser muy muy tranquila, aguanto, aguanto, aguanto, pero un día me salta una gotita de agua y estallo con lo cual nadie entiende porqué estoy enfadada.
2-Mi vocación frustrada es veterinaria de caballos, ayudándolos a parir, y con los brazos hasta dentro de sus posaderas, etc... como no lo soy hice un curso de primeros auxilios en caballos que me encantó y tengo pensado apuntarme en cuanto pueda a un curso de equitación.
3- No cocino apenas. Mi marido no aprecia nada lo que cocino así que he acabado por no cocinar para él, y él está encantado y yo también. Los niños comen en el cole, y yo me preparo comida para llevarme al trabajo y por la noche preparo la cena para mí y los niños y él se prepara lo que sea. Así los dos somos felices. No es común pero es un acuerdo, supongo que en una pareja cuando los dos están de acuerdo y no afecta a nadie más, todo vale.
4- Me da mucha verguenza enseñar las piernas, y es casi imposible verme con una falda a no ser que lleve leggins o medias tupidísimas debajo. Tengo unas piernas horribles, por eso quizás me gustó tanto el dibujo de mi blog, una chica encantanda de enseñar sus piernas... lo que no hago realmente lo hago virtualmente supongo. Genial.
5- Sólo puedo leer libros de uno en uno porque si leo dos o más acabo dejándolos todos.
6- Me encanta la soledad cuando yo la busco, no me resulta difícil estar sóla y de hecho de vez en cuando necesito estar sóla, olvidarme incluso de mí.
7- Tengo una facilidad enorme de olvidar, olvido las caras, los nombres, los lugares, las vacaciones, mi memoria son las fotos, si no hay fotos de algo eso no ha existido. He llegado a cruzarme en la calle con amigos y no presentarles a mi marido porque no recordaba el nombre de mi marido, y el de ellos ni os cuento. Hoy trataba de recordar el significado de las siglas del lugar donde trabajo y he sido incapaz, he tenido que recurrir a internet. Ahora lo tengo asumido, y los que me conocen... también, gracias!.
Bueno y ahora os toca a los demás continuar con el premio. Besos.
 
El blog de Francesca. Design by Exotic Mommie. Illustraion By DaPino