El otro día me sorprendía porque el tema de conversación era sobre si los padres/madres nos habían dicho lo que nos querían.
Me sorprendí al ver que dos mamás de más de 40 años hablaban de que sus padres nunca les habían dicho que las querían, y yo me sorprendía.
En un ambiente completamente diferente otra amiga de treintaymuchos decía que el otro día por primera vez su padre le dijo que la quería y estaba alucinando. Y yo seguía sin poder creer lo que oía.
A mí mis padres sí que me han dicho que me quieren. Otra cosa es lo que piense yo de eso.
Mujeres hechas y derechas preguntándose si sus padres las quieren, o las han querido, o no, o sí pero no han sido capaces de decirlo.
Y entonces llegó el momento. Estaba con mi hijo de tres años antes de dormirnos y lo abrazaba mientras le decía "te quiero mucho" y él me contestaba entre susurros "yo también te quiero". Era un momento ideal cuando se me ocurrió preguntarle si sabía que papá también le quería mucho y su respuesta me dejó helada, "no", me respondió.
- ¿No sabes que papá te quiere mucho?.
- Papá no me quiere.
- ¿Porqué piensas eso?.
- Porque nunca me ha dicho que me quiere.
Enseguida me acordé de mis amigas, casi 40 años después ellas siguen pensando lo mismo que mi hijo. Y supongo que algunas con 80 seguirán pensando que su padre nunca les dijo que las querían.
Llamé al padre de la criatura y le conté lo que pasaba y entonces mientras el peque se tapaba la cara con las manos su padre le hacía cosquillas y le decía que le quería mucho.
Hemos hablado de eso los dos, y de la necesidad de que les diga que les quiere a los niños, porque en realidad es así pero ellos lo único que ven son los malos modos cuando está cansado.
No le he preguntado si alguna vez sus padres le han dicho que le quieren, me imagino la respuesta.
Si nos paramos a pensar lo poco que cuesta sentar a un niño en tu regazo, abrazarlo y decirle que le quieres, y lo mucho que se arrastra cuando eso no se hace...
Sólo quería dejar aquí esta reflexión.