Busco, me busco y me busco y al final me encuentro...
Soy una montaña rusa que sube, que baja, que ríe, que calla, confusa, me dejo llevar por lo que los días me quieran mostrar.
¿Adónde van las cosas que no vivimos?
Busco, me busco y me busco y al final me encuentro...
Soy una montaña rusa que sube, que baja, que ríe, que calla, confusa, me dejo llevar por lo que los días me quieran mostrar.





Sentir el viento que acaricia tu cara, cada trocito, cada rincón,
agitarse el pelo ocultando tus ojos mientras dice "cucú" y en el impulso saltar hacia la nuca mientras oyes "tas tas",
tocar el mar en tus ojos, saborearlo en los poros de tu piel,
elevar los pensamientos, los deseos más íntimos a la inmensidad del universo sabiendo que recibirás lo que emitas y mucho más.
Eso es felicidad. Eso es plenitud.


Hoy he leído mi blog de aquí hacia atrás. Ayer mismo le dije a alguien que al final no estaba resultando lo que quería, pero hoy he cambiado de idea. Me ha encantado. Por matices, por lo que pensaba antes de "esto" y me ha llamado la atención cómo en una entrada con una memé preguntaba:
33. Pides deseos a las estrellas? y yo respondía...
o a quien quiera que escuche, que todo lo malo que venga sea capaz de superlo.
Y así ha sido, nunca pedí que no venga nada malo, que me libre de la tempestad, pues siempre consideré que forma parte de nuestra vida y nuestro crecimiento, pero sí pedí fuerza para superarlo... increible. Eso es precisamente lo que tengo ahora, capacidad de superar lo que se me ponga por delante. Gracias a las estrellas o a quien me escuchó...
Veía cómo comencé el blog y sentía una ternura increible, he visto mis luchas, mis devaneos de cabeza, mi renacer como mujer y me ha encantado.
Gracias! esto va para mí, por permitirme conservar esto y hacerlo crecer. Gracias a los que lo leéis o lo sufrís, no tendríais porqué estar ahí pero estais.
Gracias a la vida que me está dando tanto (esto me recuerda a una canción).
Visto desde aquí... hay un proceso de cambio interior bestial y precioso.
Me quiero.